La Lotería se juega para ganar, pero también por el placer de participar, de no sentirse ajeno a las esperanzas de los otros. Ello cuando mejor se advierte es en el sorteo de Navidad, que interesa a todos: desde el que confía en los millones del “gordo“, hasta el que se conforma con la “pedrea“…

En torno al sorteo de Navidad se ha levantado una tradición. No en vano hace algo más de un siglo que los españoles perseguimos el “gordo”. Las primeras extracciones extraordinarias en estas fechas se celebraron en 1818 y desde entonces siguen con toda regularidad, aumentando en premios y cuantía de los mismos.

Para el sorteo de Navidad se alimentan las esperanzas colectivas de una vida mejor. En la portada de este “Documento” ha reproducido la primera página del número 22.841 de L’Esquella de la Torratxa -correspondiente al 15 de diciembre de 1922-, que simboliza perfectamente el estado de ánimo de muchos jugadores en estos días. El agudo dibujante Josep Costa “Picarol” -fallecido precisamente hace pocos días, a los noventa y seis años de edad– supo dar una imagen certera, que en estas páginas complemento con otras caricaturas también salidas de su lápiz en años anteriores.

Me refiero a esta serie titulada “Si jo tragués la grossa“, que publicó en el número 1.512  L’Esquella, de 20 de diciembre de diciembre de 1907, y que ofrezco sin normanizar ortográficamente los textos catalanes (lo mismo haré con los otros) para conservar al máximo el sabor de la época en que fueron pensados.

“Picarol” supo expresar en los distintos tipos “Si jo tragués la grossa!”, toda una serie de reacciones humanas fundamentales que, poco más o menos, salvado el cambio de indumentarias y algunos particularismos de principios de siglo, todavía son vigentes.

En L’Esquella de la Torratxa colaboraron casi todos los caricaturistas, ilustradores y humoristas catalanes desde su fundación el 5 de mayo de 1872 hasta su cierre el 6 de enero de 1939.

Muchos barceloneses de ahora pueden verse interpretados en estos añejos muñecos en cuanto sus sueños y propósitos si les sonriera la fortuna…

LEsquella-de-la-Torratxa

También Llorenç Brunet, en el número 1.302 L’Esquella, de 18 de diciembre de 1903, publicó una caricatura en la que quedaba reflejado el interés colectivo por el sorteo de Navidad a través de las apuntaciones. Casi setenta años después se sigue igual. Los proveedores habituales, los establecimientos a los que concurre con más frecuencia, los centros frecuentados por un amplio público, juegan a la Lotería en estas fechas y hacen participaciones. Las amas de casa y los clientes en general no se niegan nunca a adquirir unas cuantas; incluso las solicitan por aquello de que “sería bueno que tocase el ‘gordo’ y yo no tuviera ningún número, con lo mucho que vengo aquí…“.

La suerte es ilusión y esperanza hasta el día 22.

Con la confianza en el “gordo” se sueña y se alzan proyectos. Después algunos afortunados pueden realizarlos. Pero son más -como es natural y ya se sabe de antemano– los que ven como se les derrumban. Si me acompañan a las páginas siguientes podrán verlo en caricatura

Desengaños del jugador al no conseguir el “gordo”

Las caricaturas son, de por sí, lo suficientemente expresivas. En ellas se va desde el falso dilema que se plantea el infortunado que no sabe en qué gastar los dos únicos reales que le quedan, si en salfumán o en una apuntación de lotería (ésta podría convertirse en su solución económica, mientras que lo otro representa la pérdida de toda posibilidad de mejor vida), hasta el desengaño del jugador al que no le sirvió de nada apostar a muchos números, pues no obtuvo ni un sencillo reintegro.

Las caricaturas reproducidas aparecieron en L’Esquella de la Torratxa en los días que a continuación se relacionan, de acuerdo con su disposición actual y enumerándolas de arriba a abajo y de izquierda a derecha: número 1.7773, de 20 de diciembre de 1912; número 1.355, de 23 de diciembre de 1904 (segunda y cuarta); número 1.094, de 29 de diciembre de 1899; número 677, de 31 de diciembre de 1891, y número 1.721, de 22 de diciembre de 1911.

Antes de la lotería. Después de la lotería

Antes de la lotería. Después de la lotería
Mestres, Apeles 1854-1936 — Grabado — 1880-1920

La referencia que se hace a “El gran nas de fi d’any” es perfectamente comprensible, aunque se juega con dos conceptos: uno, el clásico palmo de narices con que las personas tienen la sensación de quedarse cuando les fallan los proyectos, y otro, la referencia al mítico “Home dels nassos“, con que se embroma a los chiquillos en Cataluña el día 31 de diciembre, al decirles que circula por las calles un hombre con tantas narices como días tiene el año

Pese a las desilusiones y rabietas que los jugadores sufren al tener la suerte esquiva, con promesas de no volver a tentarla, ya se advierte en una de estas caricaturas que ello sólo son palabras. En el siguiente sorteo -ordinario o en el de la próxima Navidad- volverá a nacer la ilusión y los desengaños estarán olvidados.

El sorteo de Navidad y la política

Las relaciones humorísticas entre la Lotería y la política son frecuentes. Los caricaturistas siempre han temido tendencia a señalar que el acceso a los cargos públicos era fruto del azar y que quien conseguía uno de ellos hacía su fortuna.

Muchos son los testimonios gráficos que podrían que podrían traerse a colación, pero sirvan de ejemplo tan sólo dos, extraídos del pasado. Ambos hacen referencia a Barcelona y se basan en el sorteo de Navidad.

El primero apareció en la portada de ¡Cu-Cut!, en el número 52 de aquel semanario, correspondiente al 24 de diciembre de 1902. El dibujo es de Antoni Muntañola y Carner, que firmaban con el anagrama “Amyc”. Representa a don Antonio Maura -entonces Ministro de la Gobernación en el Gobierno presidido por don Francisco Silvela– en el momento de dar vueltas un bombo político, en el que en vez de números hay las cabezas de posibles alcaldes de la ciudad.

Revista Cu-Cut número 54

Porque desde la dimisión de don Juan Amat, hecha efectiva el día 9 de aquel mes, Barcelona se hallaba sin alcalde. Existían distintas presiones y a los que realizaban ¡Cu-Cut! no les agradaba la posible influencia que en la designación pudiera tener don Manuel Planas y Casals, al que se acusaba de cacique y al que cual el dibujante representó intentando abrir el bombo para sacar el alcalde que más le conviniera. “Amyc” representó a Barcelona en forma de matrona, que advierte a Maura del posible amaño. Si éste existió, la advertencia de ¡Cu-Cut! llegó tarde, pues en el mismo día en que está fechado el número del semanario, se hizo público que el Gobierno había nombrado alcalde constitucional de Barcelona a don José Monegal y Nogués, que tomó posesión de la Alcaldía el día 26.

La otra caricatura, dibujada por “Picarol”, hace referencia a elecciones municipales y a la poca suerte de los candidatos derrotados. Alude concretamente a las elecciones celebradas el 12 de diciembre de 1909 y se publicó en el número 1.616 de L’Esquella correspondiente al día 17 de aquel mes y año. Fueron las más inmediatas a los hechos de la “Semana Trágica” -ocurridos en agosto- y aunque los partidos conservadores y más situados a la derecha realizaron una amplia campaña de acusaciones respecto a las izquierdas, la victoria correspondió a estas últimas. De veinticinco puestos a cubrir, el resultado de las urnas dio catorce a los radicales, seis a la izquierda republicana catalana y cinco a la Liga Regionalista

Premio Gordo Navidad 1909

Revista Madrid, 1909. Premio Gordo de Navidad dotado con 6 millones de pesetas. Sótanos del Banco de España.

La caricatura de “Picarol” señala a los candidatos derrotados, pertenecientes a los partidos conservadores, y los presenta consolándose con la ilusión del “gordo” de Navidad. Ilusión que tampoco se cumplió, porque aquel año el primer premio -dotado con seis millones- correspondió al número 24056, vendido en Madrid. Y ni tan siquiera les quedó el consuelo del reintegro por terminaciones si adquirieron los números representados por el dibujante, pues ninguno termina en seis. Verdadera mala suerte política y lotera…

Lotería Galante

Los dibujantes han aprovechado el tema lotero para dar forma a ocurrencias galantes. En esta página y en la contraportada ofrecemos tres muestras, en las que la picardía -nuca procaz, aunque sí algo atrevidilla para la moral de épocas pasadas– se aúna con el arte. Los autores fueron tres grandes dibujantes catalanes: Pere Ynglada, que firmaba “Yda”; Xavier Nogués, que ha hecho famoso su seudónimo “Babel”, y Apel.les Mestres.

El dibujo de “Yda” se publicó en el número 1.355 de L’Esquella de la Torrata, de 23 de diciembre de 1904. Entonces Pere Ynglada, nacido en el año 1881, contaba tan sólo veintitrés años de edad.

Todavía no se había revelado como el gran dibujante -con especial dedicación al tema animalístico– que después fue. Pero ya demostraba su facilidad para el arte y era de las figuras de L’Esquella.

Xavier Nogués realizó este dibujo que reproducimos para el semanario Papitu, que lo publicó en su número 57, correspondiente al 29 de diciembre de 1909.

Nacido en 1873, Nogués tenía entonces treinta y seis años, pero aún era prácticamente desconocido y su maravilloso arte lo apreciaban muy pocos. Sin embargo, la gracia del dibujo, que representa una escena de barbería, y la fina ironía del chiste, son testimonio de la altura artística y de la categoría humana de “Babel”…

Aunque le citemos el último por simple cuestión de orden expositivo, Apel.les Mestres es el más veterano de los tres. Nacido en 1854, ya era muy conocido cuando vinieron al mundo Nogués e Ynglada. La página que se reproduce en la contraportada, la publicó cuando tenía veintisiete años, en el número 154 de L’Esquella de la Torratxa, fechado el 24 de diciembre de 1881. Toma por base el sorteo de Navidad para ironizar sobre el amor y el matrimonio, con una referencia final a la política municipal de entonces. Esta se centraba en la realización del enlace en los ferrocarriles de Francia por medio de una zanja abierta a lo largo de la calle de Aragón y un túnel en el Paseo de Gracia y puentes para el paso por las otras calles perpendiculares a la de Aragón. Ello fue lo que se hizo y aunque L’Esquella y Apel.les Mestres dijeran que era una equivocación, es lo perduró hasta el año 1957, en que se iniciaron los trabajos de cobertura de la zanja, con lo que se convirtió la calle de Aragón en una amplia avenida para la circulación rodada. Pero ello ya es política y es mejor fijarse en las interpretaciones galantes que Apel.les Mestres dio, por ejemplo, a la “aproximación” y al “reintegro”…